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sábado, 19 de marzo de 2011

El vals “Club Verde” Es del autor Hermosillense Rodolfo Campodónico




EL CLUB VERDE Y CAMPODÓNICO

Por: Gilberto Escobosa Gámez

RODOLFO CAMPODÓNICO.- El autor del “Club Verde” nació en Hermosillo el 3 de julio de 1866, en el seno de la familia de don Juan Campodónico y doña Dolores Morales. El padre era originario de Italia, y doña dolores nació en el Distrito de Moctezuma, Sonora.



El historiador y maestro don Eduardo W. Villa, nos dice en una semblanza que escribió sobre el compositor hermosillense: “El advenimiento de aquel niño produjo, como era natural, la felicidad y alegría del hogar”; las amistades del matrimonio Campodónico/Morales se aprestaron a presentar sus parabienes, sin imaginarse tal vez, que ese infante recién llegado, venía abrigando un alma sentimental, soñadora y apasionada, y que con su genio de artista alegraría a las futuras generaciones legándoles un raudal de infinitas armonías impresas para siempre en las cinco líneas del pentagrama. Y era que aquel niño que venía a la vida traía en su sangre por herencia paterna, el don de esa raza privilegiada en las bellas artes que ha dado a la humanidad un Miguel Ángel y un Verdi. Y era que también corría en sus venas esta sangre nuestra, mexicana, que ha sabido dar al mundo a Genaro Codina y Juventino Rosas.

“Rodolfo Campodónico desde temprana edad, siete años, demostró su intuición por la música, por ese divino arte que habla el corazón. Y hombre ya, sedujo, conmovió a las más delicadas fibras de los corazones de los auditorios que escucharon sus notas impregnadas de sentimiento y arte…

“En la poesía -el alma inspirada del bardo-, los celajes risueños, el firmamento estrellado, las montañas inaccesibles, el torrente bramador: en la palabra, la creación toda y los mil bellos idilios; en la pintura y la arquitectura nos extasiamos ante la obra salida de las manos maestras de un Ticiano, de un Rafael o un Miguel Ángel; pero para ello necesitamos por lo menos poseer un temperamento artístico o gozar de los beneficios de una sólida cultura… La música es el lenguaje universal que nos habla a todos, a cultos e incultos, que nos conmueve, que nos emociona, que nos hace estremecer en la íntima ternura de un goce indefinible…”

El músico hermosillense nos legó en sus numerosas composiciones la belleza de la época romántica. Nos deleita escuchar las notas del “Himno Sonorense”, “Natalia”, “Lupe”, “Viva Maytorena”, “Amanda”, “María Luisa”, “Club Verde” y centenares más.

El 25 de mayo de 1911 cuando se supo en Hermosillo que don Porfirio Díaz Había renunciado a la Presidencia, por donde quiera se escuchaban las orquestas tocando el “Club Verde”, sin que ninguna autoridad se hubiese atrevido a ordenar la detención de los músicos, como había sucedido durante los once años anteriores.

Después de que don José María Maytorena se exilió, en una ocasión estaba Campodónico tocando con su orquesta “Viva Maytorena”, cuando llegó un capitán constitucionalista ordenándole que dejara de tocar aquella marcha que disgustaba a los carrancistas. Como el músico no atendía la orden del militar, este apuntó con su pistola hacia la cabeza del compositor, diciéndole con ira: “¡Si usted no suspende esa pieza, le dispararé!” Entonces don Rodolfo, serenamente, sin mostrar temor alguno, le dijo, a la vez que le empujaba la mano que tenía el arma: “¡Váyase de aquí! ¡No moleste! ¿Qué no ve que estoy trabajando?”

Unos segundos antes de que el militar ebrio disparara, acudieron varias personas y se llevaron al rijoso, mientras el compositor, sin inmutarse, continuaba dirigiendo su orquesta.

En 1915 don José María Maytorena salió del país; se había afiliado a un bando político/militar que tuvo su debacle en ese año; sus amigos le abandonaban día a día, el hombre estaba acabado como político y las defecciones abundaban; sólo unos cuantos continuaban fieles a su lado y uno de estos era don Rodolfo Campodónico. Tanto fue la amistad y la fidelidad del músico/compositor hacia el político, que al marchar al exilio el ex gobernador no quiso quedarse cerca de los vencedores para no escuchar la calumnia y la difamación contra su amigo, que en esos momentos perdía el poder, su fortuna y la patria.

Encontrándose en su destierro voluntario, en Douglas Arizona, don Rodolfo Campodónico elevó su alma a la inmortalidad el 7 de enero de 1926, mientras que en las alturas se escuchaban las melodías que legaba a la posteridad.

Una empresa disquera de la ciudad de México grabó “Club Verde” junto con otros valses mexicanos cantados por Javier Solís, por cierto muy bien entonados y con una magnífica orquesta, pero… Desafortunadamente a la inspiración de Campodónico le ponen una letra romanticona, cursi, muy lejana de la intención del compositor que le dio el nombre de un club político, que a la postre se convirtió en un himno revolucionario de los sonorenses.

Fuente: http://www.contactox.net/index.php?option=com_content&task=view&id=779&Itemid=53

1 comentario:

LA NORTEÑA dijo...

No me parece cursi la letra de Club Verde con Javier Solís, me parece que describe un amor apasionado, qué hermoso "...si alguna vez dudas de mí" " si tú me dejaras mi pasión te seguiría". Javier Solís hizo suyo este hermoso vals. ¿Cuál es la letra original?